parque-de-atracciones-de-monte-igueldoII

 

          Hoy era un día lluvioso, pero así como los conejos salen de su madriguera, también hemos ido a disfrutar de la belleza de la ciudad.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

          Esta localidad tiene muchos sitios de los que hablar, y una cosa a remarcar es que los primeros domingos de mes tenemos por la mañana la exposición de arte de la Asociación Artística de Guipúzcoa (http://asociacionartistica.org/); suelen estar en el Boulevard o en los arcos de la Plaza de Guipúzcoa si hace mal tiempo. Se muestran 2 fotos de artistas de la pintura Zen:

 

         La primera foto de la página (se ve la bahía y la isla, desde una barca del “río misterioso” en el parque de atracciones), está tomada desde el parque de atracciones del monte Igueldo. Es un parque un poco “retro” pero encantador; para subir tenemos o la carretera o el funicular, que es un “tren cremallera” que va pegado al monte y llega hasta el mismo parque. La acera de la Estación del funicular tiene un escalón grande, y los accesos al tren tampoco están adaptados, así que habrá que ir al parque por carretera; se aconseja llevar unos cuantos euros porque se cobra la entrada al recinto (es poco dinero). Cerca, tenemos la playa de Ondarreta y junto al mar, el conjunto escultórico del Peine de los vientos con sus tres magníficas obras de hierro (¡de 10 toneladas cada una!) del escultor vasco Chillida (https://en.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Chillida); el suelo de este sitio es como los adoquines de la Edad Media: muy incómodo, pero se puede realizar porque es un trayecto corto. En la terraza de estas esculturas, tenemos unos escalones salientes en los que hay un agujero que da al mar; unas veces empujan aire las cañerías, otras soplan el agua de las olas. Describo las fotos para los invidentes: en la primera foto tenemos el edificio de la estación del funicular sin adaptar, en la segunda hay algunas atracciones y la bahía donostiarra, en la tercera vemos dos esculturas del escultor vasco Chillida, en la cuarta unos vagones rojos del funicular, en la quinta unos vagones de la “Montaña Suiza”, en la sexta el funicular entre arboles, en la séptima el agua de mar sale como un surtidor de una fuente, por varios agujeros del suelo en el Peine de los Vientos.

Caminando hacia la ciudad tenemos el barrio del Antiguo y en lo alto de un montículo y murando al mar, el precioso Palacio Miramar con sus bonitos jardines con vistas. (Hay 3 entradas por abajo y 1 por arriba. Las sillas pueden entrar por donde el semáforo que está abajo, y por la carretera de arriba). El acceso adaptado de acceso al Palacio está en la parte de atrás -el garaje del edificio-, pero sólo se puede ver por dentro en momentos puntuales como la Feria Esotérica del mes de agosto, los cursos de verano de la Universidad del País Vasco, fiestas privadas del Festival de cine, y así. Su página web es: (http://www.sc.ehu.es/scrwwwsu/Miramar/Palacio.html). Hay 6 fotos con el monte Urgull y barandilla, placa en honor a la “monja alférez”, marea baja en La Concha, Catalina de Erauso y su inquietante vida, playa de Ondarreta y el Palacio Miramar:

Palacio Miramar en naranja, y Polideportivo Pío Baroja en amarillo

En el Palacio Miramar se hospedó la reina Isabel II, hacia mediados del siglo XIX, que comenzó a veranear en la ciudad con el fin de poder bañarse en las aguas del mar Cantábrico. Desde esta época se estableció un vínculo con la ciudad que sería fortalecido por la reina María Cristina, esposa de Alfonso XII, cuando, tras enviudar, trasladó aquí, los veraneos de la Corte.

Dejando detrás nuestro el Palacio, y subiendo la cuesta del Paseo de Sanserreka, hasta bajar un poco por la rotonda del final de esta calle, llegamos al Polideportivo municipal Pío Baroja, en donde podremos escalar en su rocódromo y practicar esgrima entre otras cosas… y a un económico precio. Es de agradecer que Donostia cuente con una red de centros culturales, piscinas, bibliotecas, sala de ordenadores y Polideportivos en casi todos sus barrios. En la foto se muestra un plano del camino al Palacio y al Polideportivo llamado Pío Baroja.

 

 

 

Barrio de Aiete
Barrio de Aiete

Después, desde la rotonda del Paseo de Sanserreka, podemos ir por el Paseo de Pío Baroja -subimos unos 10 minutos una cuesta de asfalto en mal estado (línea rosa), o por las escaleras del lado izquierdo, bueno ahora han puesto un ascensor-, y la calle de arriba es la calle que da a la cuesta de Aldapeta que llega al centro de la ciudad, con la calle San Bartolomé, (en verde aunque no se ve el principio, y luego se llama Paseo de Oriamendi). Seguimos por esta carretera hacia arriba, y por la acera izquierda llegamos al parque del Palacio de Aiete. Es también un lugar precioso, que tiene 4 entradas (en rojo), aunque la entrada del barrio de Morlans apenas se utiliza. En la foto de arriba se muestra un plano del Palacio de Aiete, y en las 4 de abajo se muestran la casa de cultura y el Palacio de Aiete, un pequeño estanque de este parque, la gruta y una estatua con los cisnes:

Salimos por la puerta Este (por donde están los columpios), para ir a una zona en la que podemos pasear, visitar un antiguo caserío en el que se hacía sidra, y ver una reproducción a tamaño real de un anfiteatro romano; seguimos esa carretera (el Paseo de Aiete), encontramos una bifurcación pero tomamos por la derecha, se llama Paseo de Oriamendi; seguimos caminando un rato por este Paseo de Oriamendi, y tras un colegio alemán, encontramos una rotonda en la que tomamos la pequeña calle de Erramunene.

MIRAMON AL COMPLETO
MIRAMON AL COMPLETO
Caserío Katxola y anfiteatro
Caserío Katxola y anfiteatro

En las dos fotos se muestra la localización del parque tecnológico de Miramón, al que queríamos llegar tras la caminata. Al final de la calle Erramunene (que no sale en el mapa, pero está antes que la calle Katxola) -el suelo es empedrado y hay unos palos decorativos-, entramos a la zona donde podemos pasear… Es un parque bastante extenso, con varias entradas. Seguimos hasta el final de Erramunene y a la derecha sube la calle Katxola (“Cachola”), que también comunica con el Paseo de Oriamendi. Ahí mismo un poco mas adelante, empieza el anfiteatro, donde se puede hablar desde abajo y escuchar sin esfuerzo desde arriba. Si del Paseo de Oriamendi, cogemos la calle Paraíso, llegamos al caserío Katxola del siglo XVII, donde actualmente también se fabrica sidra de forma artesanal. Para las invidentes: En la primera foto tenemos el anfiteatro, en la segunda una entrada al “pulmón” verde, en la tercera una vista del acústico Anfiteatro, en la cuarta el edificio con forma de pastel del BCC, y en la quinta el caserío lagar Katxola (“Cachola”):

Por esa zona tenemos el interesantísimo Museo de la ciencia (http://www.eurekamuseoa.es/es), el Basque Culinary Center (la investigación, innovación y promoción de la gastronomía y la alimentación, con restaurante y menú del día, https://www.bculinary.com/en/home), y los conciertos de la orquesta sinfónica de Euskadi (http://www.euskadikoorkestra.eus/es/conciertos_presentacion.asp).

 

Anuncios